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El carácter único de sus 8000 ha de paisaje ofrece un marco incomparable: los extensos arrozales, de aspecto cambiante según las estaciones (terrosos en invierno, inundados por el agua en la primavera, verdes en verano) de singular belleza, las largas y desiertas playas arenosas, con dunas y otras muestras de vegetación adaptadas al medio, los árboles salvajes como pastos, álamos y eucaliptos rodeando las orillas del río, cultivos horticolas y frutales, lagos de agua dulce, lagunas, áreas de pantanosas y campos de juncos y cañaverales. El turismo viene atraído no sólo por el interés científico que tiene la peculiar flora y fauna del lugar, sino también por su especial belleza paisajística y por la tranquilidad de sus largas y extensas playas, con parajes casi desérticos, y con características dunas y singular vegetación. |